Capítulo 1.
La palabra Ayuda, tiene otro significado en mi rancho.
Ultimamente he visto en internet algunas publicaciones de como algunas personas que dicen ser tus amigos se quieren aprovechar de esto para obtener algún beneficio.
La verdad es que a lo largo de mi vida me he topado con algunos personajes así. Se han aprovechado de mi ingenuidad, me han traicionado y también han abusado de mi confianza.
La mayoría de esas personas ya no están en mi vida, y por supuesto en su momento dolió porque siendo una persona tranquila que le gusta ayudar, pues caigo como gorda en tobogán procurando brindar mi apoyo cuando se me necesita.
Lo siguiente que les voy a contar, no tiene mucho que pasó, fue hace algunos años y es una historia totalmente cierta.
Por supuesto, ella tendrá su versión de los hechos y está en su derecho, lo que les contaré aquí va desde mi perspectiva, la de mis hermanas y de personas cercanas que al igual que nosotros, vieron que esta mujer estaba cruzando la línea.

Todo empezó bonito.
La mujer con la que compartimos esta aneanécdota era la compañera de trabajo de mi hermana. Tenía un hijo, un pequeño bebé de un año de edad, con el que tenía problemas para que se lo cuidaran, entonces mi hermana le comentó que mi mamá podía hacerlo, entonces así inició todo.
Empezamos a cuidar al niño a los pocos días y la verdad es que era un encanto, un bebé tranquilo y hermoso que nos robó el corazón enseguida.
Por años todo estuvo genial, llegamos a amar a ese niño como si de verdad fuera nuestra familia y él a nosotros. Lo vimos crecer y ponerse cada vez mas guapo. A la fecha sigue siendo mi niño consentido.
Él nos consideraba parte de su familia y de pequeño le decía mamá a mi mamá y papá a mi papá.
Incluso le organizaron una fiesta cuando cumplió años, todo la verdad super padre.
No voy a negar que ella nos echó la mano en momentos como cuando se nos ponchaba una llanta y cosas así. La verdad, le agradecimos en su momento por la atención como debe ser. Como hace una amiga.
El verdadero yo.
Pero para mi todo empezó a cambiar una vez que yo necesitaba más dinero porque pues, gastos, la vida, todo. Y como ella se había quedado sin trabajo decidimos unir fuerzas y hacer platillos para vender.
La primera vez nos fue muy bien, acomodamos muchos, yo entregué los míos, ella los de ella, y claro, yo cociné. Por lo menos la mayoría de la comida.
Esa primera vez nos fue muy bien, vendimos mucho y obtuvimos buenas ganancias, pero dijimos que lo guardaríamos para invertir en el siguiente.
A la hora de comprar para la siguiente venta de platillos me dijo que también había que comprar un desengrasante para lavar la estufa, el gas, y hasta la gasolina. Está bien no dije nada. Pero no me pareció totalmente correcto.
Hicimos otra vez venta de comida y si nos fue bien pero no tanto como la primera. Al final tuvimos que dejar guardado para la siguiente. Pero esta vez a la hora de devolver lo invertido, no me quería dar mi dinero.
También le dije que podríamos repartir esas ganancias y me dijo que no, que así no batallaríamos.
Me dijo que debía sacar ella lo de la gasolina de su carro, el gas porque cocinábamos en su casa, nuevamente el desengrasante de la estufa porque había tenido que comprar otro y tonterías, la verdad.
Porque a mi la primera vez me había dicho que como cada quien estuvo entregando a sus pedidos nos haríamos cargo de nuestra gasolina y esa vez dije, está bien, me parece razonable. Pero en esa segunda ocasión que ella pidió la gasolina para entregar los pedidos de sus clientes, pues yo le dije que también quería la mía, pero no me dio nada. Tomemos en cuenta que yo tenía una camioneta de 6 cilindros que gastaba como si fuera de 8 y ella un carro de 4.
A los dos días mi camioneta se descompuso y pues necesitaba dinero, le pedí de esas ganancias y me dijo que no, que debíamos guardar para la siguiente venta. Entonces le dije que pues no podría haber otra venta si yo no traía carro.
No, no me dio nada. Tampoco me dijo cuando era la ganancia que yo sabía mas o menos lo que nos correspondía a cada una, sin embargo yo esa vez solo trabajé a lo tonto, porque ni me pagaron. Tampoco tuvo la vergüenza de decirme, bueno ten por lo menos esto. No. Nada.
A partir de ahí la vi con otros ojos. Claro, era la mujer que había abusado de mi gentileza. De mi necesidad de trabajar y no me dio nada. Ella se lo quedó todo.
Pero si eso les parece indignante y reprobatorio, esperen a leer lo siguiente.
Un nuevo bebé, que felicidad.
Pasó el tiempo y pues un día nos anuncia que será mamá una vez más. Por supuesto como yo soy una mujer que se alegra siempre cuando alguien está embarazada, aunque me caiga mal, la felicité.Esa vez estábamos mi mamá, una de mis hermanas y yo y es que creo que era una fecha especial, no recuerdo cual pero sé que había una fiesta en casa de la mamá de ella.
Total que en la platica le decimos nosotras: “Cuando vayas a hacer el baby shower nos dices, nosotros te ayudamos”. Y ella dijo: “Si mija, gracias”.
Yo no sé que entiendan ustedes por la palabra “ayuda” pero creo que ella no tiene la misma definición que la mayoría de las personas ya que meses después le habló a mi hermana para decirle: “Oye, fíjate que unas amigas me dijeron que me hacían el baby shower, pero me acordé que ustedes me dijeron que también me lo organizaban, entonces les dije que mejor me compraran el porta bebé y la carreola, porque ustedes pues me van a hacer el baby shower”.Cuando mi hermana me dice eso, literalmente me quedé con la boca abierta pensando en qué momento le dijimos que nosotros le íbamos a organizar el bendito festejo.
Y pues mi hermana, todavía a ver si le caía el 20, le decía que si, le ayudábamos, que nos dijera en qué y pues ahí estaríamos. Pues ella dijo que si, con el baby shower. O sea, ¡organizar todo!
Incredulas nos veíamos mutuamente porque pues fue de: En serio, ¿cuándo le dijimos que le organizaríamos una fiesta y por qué?
Por supuesto me enojé, pero no me dejaron decirle nada porque, pues mija es enojona y la otra estaba embarazada, así que ahí nos tienen de tontas preparando todo.

La lista de invitados.
Después de muchas discusiones internas entre mis hermanas y yo, pues optamos por hacer algo pequeño… ¡JAJAJAJAJAJAJAJA! Ingenuas de nosostras que pensamos que todo iba a ser pequeño.Pues lo primero era reunirnos para hacer una lista de invitados y todo. Antes de esto la mujer se dio a la tarea de buscar detalles con el tema que ella había elegido, Mickey Mouse.
Si, lo sé. Yo le dije a mis hermanas que no era piñata, y que en los baby showers no se estila mucho que sea de personajes de caricaturas. Total que yo sugerí el “Baby royal” que era el que estaba en tendencia.
Le gustó, pues usaríamos los colores azul rey y dorado, con una pequeña corona, todo muy elegante.
El día de la reunión en su casa, mi hermana llegó tarde así que yo me quedé con ella, toda zen y tranquila. Y como antes que nada debíamos ver cuantas personas iba a invitar para considerar nuestro presupuesto para continuar con los preparativos ella empezó con la lista.
Les juro que me quedé como ese meme del changuito que tiene la boca abierta y voltea a ver varias veces, cuando la escuché hacer los comentarios cada que ponía los nombres.
“Fulanita, casi no le hablo pero si trae regalo. Perenganita me cae muy bien pero no creo que me traiga regalo, así que no la pondré en la lista. Esta chica no sé si pueda venir, pero es que siempre regala cosas muy padres“. Yo no lo podía creer, su lista estaba siendo basada en quien le traía o no regalo.
Debo decir que me sorprendió o causó un poco de impacto, porque a mi me enseñaron que las fiestas y reuniones son para convivir junto a tus seres queridos, compartir tu felicidad con ellos. Si te llevan un regalillo, super bien, sino con su presencia es más que suficiente.
Pero parece que no todos pensamos así.

Los preparativos del terror.
Cuando elegimos el platillo ella había dicho que un guiso o algo así y yo le dije que la verdad no teníamos tanto presupuesto para algo caro, así que lo más seguro es que serían tamales. Ella hizo un gesto, pero dijo que estaba bien.Conforme pasaron los días los detalles iban aumentando, pues la señora quería cosas que se salían de nuestro presupuesto, el cual no teníamos pues nunca nos habíamos imaginado que nos iba a obligar a organizarle el bendito baby shower, pero a ella jamás le cayó el 20.
Mi hermana que es muy creativa y buenísima en las manualidades se encargó de hacer algunos detalles muy bonitos, la señora dijo que haría sus propios pasteles que no nos preocupáramos. También dijo que había comprado unos vasitos para poner unas galletas y empanadas para la mesa de postres, los cuales ella iba a hacer.
Yo por supuesto me estaba encargando de los regalitos para las personas que asistieron, distintivos, invitaciones, y los premios en los juegos.
Mi mamá iba a hacer los tamales pero a la mera hora dijimos que no porque sería muy cansado para ella, así que decidimos cambiar el menú, les dije que yo podía hacer ensaladas, claro que a la mujer no le pareció bien la idea, pero le dije a mi hermana que si lo íbamos a pagar nosotras, nosotras íbamos a decidir.
Yo había pensado en comprar unos regalillos pequeños en Hidalgo, Texas en donde encuentras cosas bien padres y a precios más bajos, yo había pensado en cremas para las manos, o hacer un paquete con un esmalte de uñas, un labial o alguna lima y esas cosas que suelo ver como recuerditos en ese tipo de fiestas. Y seque en un baby shower que organizamos a una amiga de la secundaria fue lo que dimos y se nos hizo super lindo detalle. (Claro que mi amiga en esa ocasión todo lo contrario a esta mujer)Pues a la señora no le gustó y es que ”¿Cómo crees que vas a dar esmaltes de 50 centavos y labiales de un dólar?” Si, lo sé.
Nos habló para que fuéramos a su casa para darnos unas cosas que ella tenía, nuevas ahí. Unas cremas y labiales que no eran de marca, pero que según ella, eran más caros. Y dije: “ok, no gasto”. ¡Que tonta e ingenua fui!
Pues a los pocos días de eso, mandó al grupo de whatsapp que hicimos para los preparativos, los tickets de los vasitos, las cajas de pastel, manteles y algunas cosas que ella había comprado porque le gustaron. No, les juro que no estoy bromeando. Ella quería que le devolviéramos el dinero que había gastado en cosas que ella quería en su baby shower.
Así que nadamos para joderla, por que si, lo hice por eso, le dije a mi hermana: “Vamos al Waldos a comprar lo que podamos y nos alcance. Al rato nos pasa el ticket de las cremas y labiales caros que nos dio”.
Por supuesto elegí cremitas bonitas de olores ricos, algunos esmaltes y otros detalles que nadamos por joderla metí en una bolsa de papel café, el cual decoré con listón azul y una coronita de foami que hizo mi hermana. ¡Pues oye!

¿Tú no estás poniendo nada?
Pero si creían que esto era lo peor, pues la historia aun no termina aquí. Un día nos habla mi hermana la menor nos dice que recibió una llamada de la futura mamá y lo que le dijo, yo no podía creerlo… ¡En serio esa mujer no tiene límites!Dice que le habló mientras ella estaba ocupada con algo de trabajo pero que aun así la atendió.
Le preguntó que ella en qué estaba ayudando en la organización de su baby shower. Mi hermana al principio no comprendía bien de lo que le estaba hablando, hasta que le dijo: “O sea, la de en medio está encargada de los detalles de decoración, además de otras cositas, Viridiana se está encargando de la comida, invitaciones y así, ¿qué estás haciendo tú?”
Un poco sacada de onda por esta pregunta y sin saber como reaccionar ante tal declaración y solo atinó a decirle que de momento ella no tenía dinero pero que nos iba a cooperar, cuando fuera a Reynosa ¿por qué?.
Ah, pues es que si ella no estaba dando dinero o haciendo nada, bien podría comprarle algunas cosas que ella iba a ocupar como un porta bebé o algo así.
¡No, les juro que no estoy bromenado! Esta historia es totalmente cierta.
Atónita ante esto ella le reiteró que no se preocupara, que ella iba a cooperar.
Cuando nos lo contó, en serio no podíamos creer el alcance de esta mujer y su abuso. Por que si, eso es ser abusiva. Que ella no se de cuenta, ya no es cosa nuestra, pero espero de verdad que se de cuenta que no puede ir así por la vida.
Lugar y fecha.
Ay no es que lo recuerdo y me vuelve a dar coraje de tanta cosa que sin tantita vergüenza hacía y decía.La elección del lugar y la fecha, estuvo totalmente a cargo de ella, pues decía que había unas personas que le prestaban un saloncito, pero que debíamos ir a limpiarlo antes. Ok, no era problema, lo hacíamos, solo que nunca nos dijo cuando ni la hora, además esto se nos complicaba porque nosotras trabajábamos y no podíamos salirnos a la hora que quisiéramos.
Total que como ella iba tener al bebé a finales de marzo, lo hicimos a principios de este mismo mes.
Elegimos un sábado porque era cuando menos trabajo teníamos mi hermana y yo y le comentamos que en la tarde para poder tener tiempo de ir a limpiar el lugar y decorar.
Dijo que estaba bien. Que nos lo prestarían solo tres horas entonces debíamos ser muy puntuales, lo cual también nos pareció correcto, así terminando limpiaríamos de nuevo. Mucho trabajo, pero lo haríamos.
Pues un día antes del evento nos dijo que sería a las 2:00 de la tarde, y esto porque solamente a esa hora podían prestarle el lugar. Pero no nos consideró nunca, ella se encargó de enviar las invitaciones y decirles la hora a sus invitadas.
Nosotros no podíamos a esa hora porque aun estábamos en el trabajo, además yo tenía que preparar la comida y no nos daba tiempo ademas de limpiar y decorar.
Claro que la señora se hizo la víctima diciendo que pues ella había conseguido ese lugar, y que solo a esa hora podían prestárselo.
Lo difícil fue para nosotros, organizarnos para ese día estar a tiempo y conseguirlo todo.
El gran día.
Después de tantos corajes, de hacer malabares con el horario para poder llegar a tiempo al saloncito, de pasar a comprar hielo y algunos detalles que faltaban, llegamos al bendito lugar a tiempo.Al llegar nos encontramos con el desolador escenario de que estaba cerrado y la festejada, que era la quien traía la llave, no había llegado.
Le hablamos y no contestaba, hasta un rato después que dijo que estaba terminando de arreglar algo. No les miento, pero llegó casi a las 4:00 de la tarde.
A esas alturas ya habían llegado algunas invitadas. Hacía mucho calor y yo tenía mucho miedo de que la comida se echara a perder. Teníamos mucha pena con las invitadas que habían llegado puntuales, y es que estábamos afuera en el sol.
La señora llegó en un vestido celeste largo, el cabello como que se lo plancharon pero ya estaba esponjado, y también se notó que se había ido a maquillar pero como que no le hicieron un buen trabajo.
Nosotras estábamos demasiado molestas y en serio apenadas con las invitadas porque nosotras sabíamos que aun debíamos decorar, es más, limpiar el lugar.
Realmente esa mujer así vivo de impuntual toda la vida. En fin, encendimos el aire y ahí estamos acomodando todo lo más rápido posible, barriendo y limpiando, con la ayuda de las invitadas. Una vez que terminamos, esperamos a que llegara más gente.
La verdad no llegó mucha gente, pero efectivamente los que fueron llevaron algún regalito.Ella llevó muchos cupcakes además de un pastel y después se justificó con que no había dormido por estar preparando dichos postres, los cuales no eran necesario hacer tantos, ya que pues, al final no eran tantas las personas invitadas.
Una de las cosas que me di cuenta, es que una amiga de ella le regaló unas galletas, las cuales no sacó porque después las andaba vendiendo.
Mi hermana menor se encargó de ser la maestra de ceremonia, mientras nosotras de lo demás.
Por supuesto una de las cosas que hicimos antes de empezar los juegos fue servir la merienda ya que mucha gente ya tenía hambre, incluyéndome, así que empezamos.
Estábamos sirviendo mi mamá, mi hermana y yo, y me dio mucho coraje que la señora esta solo estuviera sentada en la mesa de la mamá del papá de su futuro hijo, con el que no estaba casada y al parecer tenían una relación extraña. De eso no hablaré porque no es algo de mi incumbencia.
Total que ahí estamos nosotras y mientras ella andaba con la señora esa, las invitadas se acercaban a nosotras y nos preguntaban si éramos familia, pues solo así se entendería el hecho de preparar un evento de ese tipo. Y nosotros, no, somos conocidas.
Otra de las cosas que me molestó es que nos tratara como si fuéramos sus chachas, por que ella solo nos estaba dando órdenes, poniendo sonrisas a todos mientras nosotras en friega.
Me dijo que una de esas mujeres le preguntó que si yo era su mamá, o sea, claro que no, yo escuché la pregunta y se refería a mi mamá, porque como era parte de las organizadoras y la mamá de ella, de hecho ni su familia fue, pensaron que éramos familia, pero no. (Creo que lo dijo para hacerme enojar y más porque ella es mucho mayor que yo, pero como es chaparra se ve menor).
Realmente es una de las anécdotas que más coraje me da porque si siento que nos forzó a hacerlo, si ok, pudimos decirle no te vamos a organizar nada, pero ella nos hizo sentir como que era nuestra obligación y terminamos claudicando. Nosotras y nuestro buen corazón.
Al día siguiente nos agradeció por todo, mostrando la foto de todos los regalillos que había recibido por parte de las invitadas.
Hasta aquí mi anécdota con una amistad abusiva y oportunista. En donde se piensan que ayudar significa que le van a resolver la vida. Debo decir que mi relación con ella cambió mucho, y por supuesto que lo notó, porque dejé de ser flexible. Y es que no se puede ir por la vida abusando de la buena voluntad de las personas, porque tarde o temprano estas te van a dejar sola, rascándote con tus uñas, tal como le pasó. Y es triste, porque realmente había personas muy buenas a su alrededor, pero la gente se cansa de que la pisoteen. Así que si estás leyendo esto, entiende que el mundo no gira a tu alrededor y la gente no tiene porque regalarte nada. Es más, pregúntate: ¿Que hago yo por esas personas de manera desinteresada?
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