martes, 9 de febrero de 2021

En otra vida


¿Cuántas veces has escuchado esto: en mi otra vida fui, o hice, o haré? 
Personalmente siempre digo que en mi siguiente vida quiero tener el talento de Adele y Beyonce juntas. Claro, el cuerpazo de la última también. Y siempre he tenido esa cosquillita de saber que hice en mi vida pasada. 
La verdad cuando sucedió esto que les voy a contar a continuación, (porque sabía que tenía que contarlo, que escribirlo y describirlo porque fue una experiencia maravillosa) no tenía idea de como manejarlo. Sé que es un tema un poco complicado debido a que no todo el mundo cree en esto y podrían pensar mil cosas que no son. Yo si creo, obviamente. Así que espero poder ser muy clara en ello y de todos modos si hay alguna duda, me pueden preguntar, investigar en internet o con la señora Amelia Vásquez, que está certificada y se dedica a esto. Al final les dejo el teléfono. 
Esto es un poco de lo que se habla en la película más reciente de Disney: “Soul”. Que si no la han visto, la s´per recomiento. Y si, se trata de nuestra alma. 
Deben de saber que esta es más vieja que la vida, que ha pasado por muchos tiempos y que de cada una de esas vidas vividas ha aprendido y quiere que sigamos aprendiendo para dejar de cometer los mismos errores.
¿Creen en la reencarnación? Yo si, de hecho hay culturas en donde la manejan mejor que aquí en México. Y creo en ello no solo porque hay muchas teorías que dicen que es verdad y que han demostrado su existencia, sino porque yo misma he tenido esas, podríamos decirlo, visiones de ellas. Si, suena muy loco.
Pero el caso es que todos tenemos vidas pasadas porque nuestra alma sigue con nosotros aun después de la muerte. 
El cuerpo que habitamos no es para siempre, eso es seguro, pero nuestra alma, esa que nos define, continua con su camino buscando esa perfección. Y algo muy importante, somos nosotros mismos quienes elegimos la vida que vamos a vivir.
Seguramente te has preguntado cuantas vidas has vivido, qué fuiste en tu vida anterior y que debes aprender en esta…. ¿Cuál es tu misión de vida? Bueno, por lo menos yo si lo he hecho, yo me había hecho todas esas preguntas y muchas más.
Fue por eso que hace como dos años aproximadamente que me puse a leer sobre el tema, a investigar y me dieron ganas de hacerme una, y es que cada vez eran más frecuentes esos sueños extraños que tenía, que me presentaban situaciones que jamás he vivido, que me ponía en lugares en donde nunca he estado y que me mostraban siendo otra persona. Además de sentir esa conexión con ciertas personas, como que los conoces de mucho tiempo atrás.


Todo fue causalidad. 

Busqué en donde podría ir para que alguien me hiciera algo así, pero no encontré, lo que si encontré fue a una ageologa y a una numeróloga tan maravillosas que me ayudaron un poco, y hasta me hice una limpieza de energía de la cual les contaré después.
Total que no había nadie en mi ciudad que hiciera algo como eso. Me di por vencida y seguí con mi vida.
Pero mis sueños seguían y seguían mostrando escenas extrañas, con situaciones que no comprendía, como cualquier sueño, quizás luego les hablaré de eso. Entonces en enero de este año, Dios me mandó una señal de que existe, porque no puede ser de otra manera. Fue él quien acomodó todo, estoy segura.

Resulta que estaba preparando un artículo para la revista en donde trabajo, de parejas que han durado muchos años y sabía que había una señora que conocía por medio de mi trabajo, que este año celebraba 50 años de casada, lo que me hizo enviarle un mensaje, para saber si estaba interesada en participar en dicho artículo. 

La verdad no sabía si me respondería pues ya había pasado más de un año de la última vez que hablé con ella, y otro tanto tiempo de que le mandé un mensaje que no vio, así que me arriesgué y lo mandé esperando que respondiera, aunque honestamente pensé que no pasaría.

A los dos días me responde diciendo que no tenía instalado el messenger pero que me dejaba su número para que le hablara y con todo gusto aceptaba salir en el artículo.

No perdí tiempo y le marqué, contestó al tercer timbre y fue entonces que comenzamos a platicar. Me respondió las preguntas que tenía planeadas para ella y después nos pusimos a platicar, pues hacía tiempo no lo hacíamos y estaba muy interesada en mi cirugía de ojos.

Le comenté lo que los médicos me habían dicho, y de que yo seguía trabajando para conseguir el dinero para la segunda operación.

Me hizo el comentario de que yo era muy joven para algo así y le dije que todos decían lo mismo, que incluso el medico no se explicaba la razón por la cual me había pasado pues los estudios que me hicieron no mostraban indicios de nada que lo pudiera ocasionar.

Fue entonces cuando me dijo: ¿Y si es un problema que vengas cargando de tus vidas pasadas? Su pregunta me intrigó porque honestamente jamás se me hubiera ocurrido algo así.
Y se lo dije, y además que cuando yo había buscado a alguien que hiciera regresiones me había topado con que en Reynosa no se hacían esas cosas, y me dijo que ella las hacía. Que incluso estaba certificada. Claro que me sorprendí, muchísimo, debo decir, pues nunca me esperé esa respuesta. 
Me comentó que incluso por este medio se pueden curar muchas enfermedades como el cáncer y otros padecimientos, debido a que en la técnica que ella maneja se conectan con tu “Yo superior”, que es quien sabe todo de ti, todas esas cosas que incluso tu no tienes idea. Pasado y futuro, el cual no está definido en su totalidad debido a que tenemos libre albedrío y podemos cambiarlo. 
Si soy sincera, jamás me lo imaginé. Es decir, ya me habían comentado que quizás mi problema tenía que ver con algo de energía y ese tipo de cosas, incluso como les comenté fui a una terapia cuántica, sin embargo me tuve que operar de todos modos.
Total que yo asombrada le dije que padrísimo, que realmente estaba interesada en el tema, pero pues que no estaba en mis posibilidades, de momento, pagar por algo así.
Entonces ella me dijo: “Yo te la regalo, así podemos averiguar si es un problema que vengas atrayendo de tu pasado y si puede resolverse para este tiempo”.

No lo podía creer, eso que yo una vez desee hacer, que busqué y que no encontré de repente aparecía ante mi así, y con el propósito de saber si podría o no ayudarme. Estaba impactado. Dios pone todo en su lugar, porque sigo pensando que fue Dios quien la puso en mi camino.

Me dijo que llevara una lista de preguntas por que me iba a conectar con mi “Yo superior” y había que aprovecharlo, que investigara sobre la técnica de Dolores Cannon y que me esperaba la siguiente semana.


Dolores Cannon


Pues así lo hice, busqué en internet quien era esta mujer y porqué su técnica era tan famosa. Pues resulta que esta mujer fue una famosa hipnoterapeuta que descubrió por accidente que por medio de la hipnosis se pueden ver tus vidas pasadas. Su técnica: “Quantum Healing Hypnosis Technique”, QHHT en sus siglas en inglés, le tomó bastante tiempo desarrollarla, reemplazando esas inducciones largas y tediosas. 
La Terapia de Hipnosis de Sanación Cuántica permite contactar y comunicarse directamente con el subconsciente de cualquier individuo, así como en muchos casos, sanar instantáneamente.
Es considerada una de las profesionales más renombradas en el campo de la hipnosis y la metafísica ya que a través de la hipnosis pudo escribir 19 libros, los cuales tienen temas como: vidas pasadas, extraterrestres, vida en otros planetas, curación con energía, abducciones, personajes históricos como Nostradamus y Jesús, porque tuvo la suerte de que algunos de sus pacientes estuvieran de cerca a ellos en sus vidas anteriores. 

Se dice que descubrió esto por un accidente, y resulta que en 1960 ella y su esposo usaban la hipnosis para que sus pacientes dejaran los hábitos de fumar, para perder peso, dejar de beber, etcétera. Pero años después, en 1968 cuando uno de los médicos de la base naval en la que se encontraba en Texas les pidió que ayudaran a uno de sus pacientes a usar la hipnosis. 

Esta persona sufría de trastorno de alimentación nerviosa, era extremadamente obesa, tenía presión arterial alta y tenía problemas renales. El médico pensó que sería muy beneficioso si la hipnosis se pudiera utilizar para ayudar a la mujer a simplemente relajarse.

Todo iba bien hasta que a media sesión la mujer la mujer inesperadamente comenzó a describir escenas de una vida pasada en la que era una “Flapper” que es un anglicismo que se utilizaba en los años 1920 para referirse a un nuevo estilo de vida de mujeres jóvenes que usaban faldas cortas, no llevaban corsé, lucían un corte de cabello especial denominado bob cut y escuchaban música no convencional para esa época (jazz), que también bailaban. También dijo que vivía en Chicago en los años 20’s. 

Claro que Dolores y su esposo Johnny vieron como la mujer literalmente se transformaba en una personalidad diferente con diferentes patrones vocales y gestos corporales. A pesar de ser muy extraños y completamente inexplicables, decidieron seguir el flujo de la sesión y ver qué descubrían explorando. Durante los próximos meses, hicieron una regresión de la mujer a lo largo de cinco vidas diferentes y distintas, hasta cuando fue creada por Dios.

Cabe mencionar que cuando esto le sucedió a Dolores, todavía no existía el movimiento de la Nueva Era, la metafísica aún estaba a décadas de distancia y simplemente no había libros, instrucciones para orientar o recursos que pudiera usar para un caso como este. 

Esto, sin embargo, demostró ser una bendición disfrazada, ya que motivó a Dolores y Johnny a escribir su propio conjunto de reglas, desarrollar su propia técnica sin supervisión de un cuerpo médico establecido y significaba que no estaban limitados o confinados en su enfoque en ningún camino. Como no tenía a nadie que le dijera qué hacer, cómo hacerlo o qué era o no era posible, experimentó con insaciable intriga y entusiasmo.

Fue hasta finales de los 70’s que pudo continuar con esto y muchos de sus clientes describieron sus escenas de vidas pasadas, mencionado cada detalle de como se vivía en la época para después ella investigar y verificar que eso si hubiera existido, que las personas hubieran sido reales, y efectivamente sucesos y detalles habían pasado. ¡impresionante!

Todos los sucesos que descubrieron en cada uno de los pacientes que incluso tuvieron vidas en otros mundos y cercanos a Jesús los describe con detalle en sus libros, los cuales estoy muy tentada a leer.

Así que ya documentada en el tema, esperé a que se diera el día y la hora de la cita para acudir y tener mi sesión.


Como en un sueño.

Ese día, la verdad estaba muy nerviosa, pues no sabía que es lo que me iba a encontrar. La señora Amelia, o Amy, como le gusta que le llamen, me habló un poco más sobre la técnica, me explicó que sería por medio de hipnosis y que si me dormía pues ya no iba a pasar nada. Que esta vez trabajaríamos con mi subconsciente en un estado theta. Es decir, existen las ondas alfa, beta, delta y theta que esta se da justo antes de dormir, es decir no estas despierta pero tampoco esas dormida.
Me hizo una entrevista previa para conocerme un poco. Me preguntó cual era mi primer recuerdo y así por los más importantes en mi vida. No, no todos fueron felices, pero ayudaron.
Para empezar la sesión me hizo recostarme en una cama, de manera que estuviera cómoda, relajada. 
Me hizo inhalar y exhalar varias veces y me fue describiendo escenarios en donde yo debía estar. Me preguntaba si veía algunas cosas. Debo decir que aquí si tuve un poco de problema, porque no me aparecían bien los objetos o escenarios que me pedía.

Llegó un momento en donde mi mente me llevó a un escenario en donde había un gran campo verde, con un cielo despejado y muy soleado. Había un puente de piedra y yo estaba sentada bajo la sombra de un árbol. Todo muy colorido y tranquilo.

Después, me dijo que buscara a una nube, la más esponjosa, pero en mi cielo no había nada, seguía totalmente despejado. Hasta que a lo lejos vi una que no era para nada esponjosa, estaba más bien desvanecida, pero conforme la veía más de cerca, se iba a siendo más nítida, más grande. 

De pronto, yo estaba en esa nube y lo que en un momento estuvo claro, de pronto estaba oscuro. 
Había rostros, como cuando pegas tu cara a una bolsa de plástico, así se veían, pero los estaba ignorando. Total que de repente la nube paró y me baje. Todo estaba oscuro. Muy oscuro, no veía nada, pero después se mostraron los primeros rayos del sol que se asomaban. Fue entonces que pude ver en donde me encontraba.
Había como casas de madera, en suelo era de tierra, una tierra muy roja. Yo tenía botas café, picudas y con agujetas redondas, unas como calcetas flojas que se detenían de arriba, no eran medias pero parecidas. El vestido que tenía no era largo y era en color café. Traía un gordito de adorno en la cabeza, lo sabía. Era joven y sana.

El lugar era muy árido, demasiado seco. Después me encontraba en una habitación. Las paredes eran de madera y había una cama con con un respaldo de tornos delgados y una colcha hecha con retazos de tela. A un lado había una mesa pequeña de madera y una lampara de gas que alumbraba la habitación.
Caminé y encontré una mesa pequeña como para cuatro personas y tenía dos platos ahí. También había una estufa, pero era mas una caldera que tenía un tubo que salía y estaba prendido y dentro había una olla. Después en esa misma casa había una mujer muy mayor, con su piel muy morena y se notaban muchas arrugas en cara y manos. Su cabello era muy largo y estaba trenzado. 

Ella dormía plácidamente. Era mi abuela y yo la cuidaba. La casa tenía un porche, pequeño.

En la escena que describí la casa era de madera con porche, era solo una habitación grande y estaba muy limpia.

De pronto era de noche y estaba vestida con unas botas negras, más limpias, un vestido beige, más bonito. Era una fiesta, pero yo no quería estar ahí. Había un hombre, él tenía bigote grueso y también era moreno. Estaba vestido con un chaleco, era como un traje de tres piezas, pero no traía el saco sino un tipo jorongo tejido, y tenía un sombrero y una pipa. Me veía muy enojado. Yo no quería estar en esa fiesta y lo supe porque me dieron muchas ganas de llorar. Había mucha gente y yo me estaba como escondiendo, no era mi casa y no me sentía bien en ese lugar.

En otra escena de esa misma vida me vi en la calle ya con luz de día, había solo una calle y había muchas casas de madera, seguía muy seco y con tierra roja. 

Estaba sola pero había mucha gente y yo estaba esperando a alguien. Lo extraño es que había una mesa y un palo muy largo con una cuerda. Al parecer iban a ahorcar a alguien. 

Había un hombre muy moreno con un gran penacho, el cabello largo y brazos cruzados. Él me veía y estaba enojado. Era un indio, ahora lo sé. También sé que yo estaba joven esperando a alguien pero no llegaba, así que cambié de escenario.

Entonces la señora Amy me dijo que dejara esa vida, me dio la opción para avanzar hacia delante o atrás en donde pudiera encontrar información que necesito para mi actual vida.


En la siguiente escena vi que tenía un vestido de manga larga con un olán grande y la falta muy ancha porque no me veía los pies. Me sentía joven y sana.
El vestido era floreado, con líneas doradas, un color como rosa oscuro. Yo estaba en un jardín muy grande y había mucha luz por que había sol. Tenía un abanico en la mano. Pude sentir como el vestido me apretaba mucho.  Caminé por el jardín y vi a un hombre de espaldas. De lejos se veía como que estaba un palo de golf pero no eso no era. Su ropa era diferente pues traía un tipo short hasta las rodillas y un saco un poco largo de atrás en color negro. Tenía una peluca.

Traía un rifle en la mano y junto a él había otro hombre, ese lanzaba palomas y el hombre disparaba, es decir estaba practicando el tiro al blanco. Ese hombre era mi esposo, y estaba joven. 

El jardín en donde estaba era muy grande con muchos árboles, muchas flores de colores, había un especie de laberinto pequeño antes de llegar a la casa que era enorme y blanca. 

Al parecer yo era feliz. 

De pronto estaba dentro de la casa, en un salón muy grande. Había mucha luz debido a las enormes ventanas. En el techo, que por cierto era muy alto, había un especie de candil muy grande. El piso brillaba. Lo raro es que yo tenía puesta también una peluca blanca.
De pronto vi como había una enorme mesa en donde varias personas estaban poniendo comida. Estas personas también iban vestidos con shorts negro y mallas, las mujeres tenían un vestido largo, un mandil de encaje y una cofia, los hombres tenían como un gorro o algo así. Yo estaba supervisando que todo estuviera bien. 

En ese momento yo estaba muy preocupada porque iba a venir mucha gente y no sabía si la comida iba a ser suficiente.

Había unas escaleras enormes que daban a la ala derecha e izquierda de la casa que también era blanca. Las escaleras, eran blancas y tenían vistas doradas. La casa la verdad era muy bonita.

En una recamara había dos niños pequeños, vestidos de blanco, también con shorts, tenían como dos o tres años. Ambos del mismo tamaño. Cabello oscuro. Eran gemelos. Estaban jugando con una muchacha, la que creo yo era su niñera. Recuerdo que la sensación de ver a mis hijos, de esa vida fue hermosa.  De pronto sentí demasiado amor, muchísimo, por eso sabía que eran míos. 

Aun no sé que se celebraba pero creo que era la celebración de mi aniversario de bodas.

Después dejé esa escena y me fui a otra de esa misma vida. Y así empecé a ver como había una habitación oscura, alumbrada por velas y había mucha gente. Yo estaba en una cama, pariendo.


Del lado derecho estaba mi esposo tomando mi mano y del lado izquierdo una mujer, la cual yo creo era mi mamá. De hecho mi esposo era el único hombre en la habitación. 
La cama era con dosel de madera y tenía cortinas en color vino con vistas doradas.
En seguida vi a mi esposo cargando al niño que tenia mucho cabello, se veía oscuro como el de él, que era alto, muy blanco y con bigote. Estaba tan emocionado con su hijo en brazos, de pronto venía la partera con otro bebé y me lo daba a mi. El pequeño también tenía mucho cabello y la cara roja de llorar, tenía mucha hambre. Mientras tanto mi esposo seguía llorando con su hijo en brazos y se acercaba a mi. 
La señora Amy me preguntó el nombre de ellos, el primero se llamaba William y el segundo Henry. No me pregunten como, pero yo solo lo sabía. 

Después la señora Amy me guió hasta el final de esa vida en donde me vi nuevamente en la cama, pero esta vez mis hijos eran grandes y yo ya estaba mayor. Mi esposo ya no estaba pero si vi que estaba mi hija, Kate y que tenía nietos, unos grandes y otros pequeños. Sabía que mis hijos eran buenas personas.

Y fue todo lo que vi en ese momento. Solo dos vidas pasadas. 



Uy no, creo que voy a tener que parar aquí por que ya he escrito demasiado y aun falta lo más bueno…. Mi conexión con mi “Yo superior” que me dijo cosas que yo no podía saber. 
Así que por hoy lo voy a dejar hasta aquí. Mañana les cuento lo demás, porque no, aún no se ha terminado.  
Pero si quieres información sobre esto, o contactar a la señora Amelia para tener tu propia experiencia, les voy a dejar su whattsapp y así ustedes pueden enviarle un mensaje. Nada más díganle que yo les pasé su número, y antes manden mensaje por si está ocupada, ella les responderá en cuanto pueda. (956) 499 4258.

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